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PULSACIÓN

Antes y después de Freud


 

ANTES Y DESPUÉS DE FREUD

Se han cumplido 150 años del nacimiento de Sigmund Freud (1856- 1939), creador del psicoanálisis. Como Copérnico, Galileo, Darwin ó Einstein, han trascendido más allá de sus descubrimientos. Han revolucionado el pensamiento, la ciencia y la cultura con fuertes implicancias sociales y políticas. Existen varios Freud, como hoy en el psicoanálisis infinitas escuelas.

El joven Freud ya hubiera trascendido con sus primeras investigaciones sobre la neurona y sobre la cocaína (efectos de la anestesia). A su vez incursionaba en el campo de la anatomía animal comparada y de las afasias. Viaja a París a formarse con Charcot y comprender el fenómeno de la histeria. Cuando vuelve a Viena comienza a atender pacientes con síntomas histéricos. Aparecen sus primeros escritos sobre estas patologías. Freud descubre lo funcional de una patología, de un síntoma, como neurólogo diferencia lo que podía ser una lesión orgánica o anatómica, de todo lo ‘otro’ que podía enfermar.

Con la aparición de ‘La interpretación de los sueños’ (1900) podemos decir que el psicoanálisis empieza a tener su estamento teórico y su fuerza terapéutica.
Pero por ese tiempo era un Freud que escribía para pocos. Había sido expulsado de los círculos médicos, no había podido ingresar como docente en la Universidad de Viena, y era atacado desde distintos frentes. Con la aparición de ‘Tres ensayos para una teoría sexual’, la condena fue total. La moral victoriana no solo del común de la gente sino de quienes hacían ciencia no podían aceptar que los niños tuvieran sexualidad (hoy esto sigue tan actual como hace 100 años atrás). Freud demostraba con sus estudios clínicos, que la sexualidad era más que lo genital. Aparecía antes en la relación madre- hijo, en lo afectivo, lo emocional, que comenzaba a constituir una estructura psíquica.

El reconocimiento de sus obras viene por esa época de Suiza, los psiquiatras Bleuler y C.G. Jung, habían recurrido a ‘La interpretación de los sueños’ para entender a sus pacientes psicóticos. ‘El caso Schereber’ es otro de los textos aparecido en ese tiempo, donde analiza el libro escrito por un juez, y deja a la luz de las teorías de freudianas una relación entre la psicosis paranoide y la homosexualidad. Era mucho para ese tiempo. Freud inaugura una nueva episteme en ciencia.
Con sus pocos discípulos crea la sociedad psicoanálitica de Viena, y luego se irá proyectando internacionalmente. Viaja a EEUU en 1909, a dar conferencias en la Clark University.

En 1912, ya sucedieron varias escinciones en el psicoanálisis: Adler, Stekel, Jung. Después de la Primera Guerra Mundial, su obra comienza a ser más aceptada, especialmente por las neurosis traumáticas de guerra. Nuevas generaciones de médicos, filósofos, literatos se incorporan a la Asociación Psicoanalítica Internacional, que había vuelto a recomponer lazos de intercambio después de la guerra.

Freud ingresa en la etapa de la metapsicología, con textos como ‘Más allá del principio de placer’, ‘El Yo y el Ello’, ‘Inhibición, síntoma y angustia’. Uno de sus textos más importantes de la década del 20, es ‘Psicología de las masas y análisis del Yo’, donde estudia el fenómeno de las masas como era visto en el siglo XIX por los antropólogos y qué aportaba el psicoanálisis a la sociología. Aparece un profundo análisis de la Iglesia y el ejército. Los estudios y las investigaciones en psicosomática lo tienen como un pionero.

A fines de esa década es invitado junto a Albert Einstein a escribir sobre la guerra. Se edita ¿Por qué la guerra? En 1931 recibe uno de los pocos premios en vida: el premio Goethe de literatura. Por eso, el único premio Nobel en psiquiatría Wagner- Jauregg (compañero de cuando eran estudiantes de medicina) decía con sarcasmo: “A Freud hay que darle el Nóbel…de literatura”. Freud creía que el psicoanálisis era ciencia neutra. La ‘ciencia’no se metía en política.

Con la llegada de los nazis al poder en Austria, luego de la Anexión en 1938, el psicoanálisis fue prohibido. No pensaba abandonar Viena, pero la detención de su hija Anna por la Gestapo, lo hizo cambiar de opinión. Salió al exilio para morir al año siguiente en Londres. No murió solo de cáncer. Su obra sigue viva.

Carlos Liendro

Centro de Estudios Wilhelm Reich- Bs As

www.cewr.galeon.com






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